Reflexión: LABOR DOCENTE
Creo que una reflexión
critica es hacer un análisis sobre el trabajo o proyecto a realizar y
evaluar, dar a conocer los resultados de sus
defectos o desventajas y sus virtudes mediante lo que tu creas de tus observaciones
y experiencias .Mucho se ha dicho y escrito acerca de la calidad de la
educación, de la forma en que el maestro (docente) imparte o cree impartir la
cátedra que le corresponde, nos evalúan y evaluaran de mil maneras, para tener
en quien descargar lo no realizado hace muchos años. La calidad medida en
términos de la OCDE, o política
gubernamental (para no ofender al presidente); sin embargo se han
olvidado que el EVALUADO ES UN SER HUMANO, UNA PERSONA que como tal…….
Sin embargo
prefiero compartir con ustedes una parte de un texto del libro: EL OFICIO DE SER
MAESTRO: Relatos y reflexiones breves de EDUARDO MERCADO CRUZ.
“Las escuelas
secundarias son como pequeñas ciudades donde las personas, maestros, alumnos,
directivos y trabajadores transitan entre un constante ajetreo, con sus patios
todos llenos de cemento y algunos espacios verdes que sirven como testimonio de
lo que se habla de ecología, donde lo ceremonioso y solemne se confunde con el
sometimiento y con la velada o manifiesta amenaza que la institución y los
maestros imponen; donde el bullicio, los gritos y los llantos se confunden con
las risas, las burlas o las ironías.
Pero la escuela
secundaria no está para eso, en las juntas de los profesores se habla de
aprendizaje significativo, de constructivismo, de inteligencia emocional, del
pensamiento creativo, del crítico, del convergente y el divergente, frases
célebres, ritualismo de palabras hechas, buenos propósitos que terminan por ser
deslices retóricos, que hacen que el docente poco a poco extravíe la mirada;
sofismas discursivos que propician el desinterés. Bien a bien el maestro no
entiende qué es lo que los coordinadores quieren y se pregunta en silencio, no
habla en tanto sabe que está de por medio el sencillo recurso de la descalificación.
Lo que ha entendido muy bien es que el plan del Modelo Pedagógico se parece más
a un horóscopo porque habla a futuro.
Lo que no sabe o no
le interesa saber, es que esa historia que niega, él mismo la repite frente al
grupo. Recordemos que casi siempre dirigimos nuestro discurso al alumno o
alumna que nos presta más atención porque percibimos de inmediato su cara de
marco teórico; nos solazamos con nuestras transposiciones lúdicas de vocablos,
pero ¿en verdad ellos me entienden? o ¿yo me doy a entender?
Lo que tampoco
sabemos, o queremos saber, es cómo nos clasifican nuestros alumnos, cómo es que
hacen de nosotros una tira cómica que poco a poco se va llenando de
complicidades y de esa forma, nos volvemos populares. Casi siempre terminan clasificando
a los maestros por su manera de dar la clase: la de español por su oratoria
pintoresca, bisutería lingüística o trapecista en verso; el de cívica y ética
por su retórica futurista, ritualismo de expresiones moralistas y palabras azucaradas;
el de geografía con su lenguaje acartonado; el de historia con su discurso del
poder o demagogia política; la de inglés con el forcejeo lingüístico y
arrebatos verbales porque nadie le entiende; el de física y la de química con
sus jerigonzas técnicas y lenguajes crípticos; el de matemáticas con su
arquitectura verbal y su intransigencia numérica; el de biología con sus
discursos orgánicos y palabrejas sicalípticas; la orientadora con sus
verborragias de advertencias y un largo etcétera.
Ante esto, no falta
que algún maestro profiera amenazas de viva voz, pero tampoco se vale que
nosotros manejemos escaladas verbales, porque como docentes caeríamos en arenas verbalmente movedizas cuando
tenemos como misión el cultivar el diálogo………y confinar las voces, que da
pánico soñar. “
Germán Gutiérrez Goytortúa
Creo que vale la
pena leer todo el libro. Sin más
comentarios gracias
No hay comentarios:
Publicar un comentario
NOS INTERESA TU OPINION